Eucaliptos, piteras, coches, motos, mirones de la ciudad, enamorados, perros de caza, coches aparcados, encuentros, cazadores, toallitas, condones, compresas, colchones y olores que dibujan el perímetro de la ciudad. Abandonados, a la deriva. Naturaleza relativa o una re-naturalización débil. ¡Más vale esto que nada! Me gustaba ir a correr o caminar por encima de la ciudad. Al principio caminaba, más que corría, y, en los comienzos, me gustaba decir que me iba a correr, aunque terminara caminando. Me gustaba correr y ver la ciudad allá abajo, a mi costado izquierdo, moviéndose a diferentes velocidades. Imaginaba la gente caminando por la rambla, tomando algo en Strasse, Numancia o en La Paz. Pensaba en los sitios donde había vivido y recordaba las sensaciones de entonces, ligadas a las calles y lugares que frecuentaba. Correr me permitía pensar la ciudad a distancia, mirarla desde afuera. También la oía cuando la sirena de una ambulancia sonaba o algún tipo de actividad s...